La verdad sobre la sensibilidad al gluten y su significado para la industria
Un nuevo análisis científico sugiere que la sensibilidad al gluten no celíaca podría no estar causada por el gluten, sino por carbohidratos fermentables (FODMAP) y factores del eje intestino-cerebro. Aunque una de cada diez personas reporta síntomas, muchos casos parecen influenciados por el efecto nocebo. Aun así, el mercado sin gluten sigue creciendo y podría alcanzar 13.670 millones de dólares en 2030.
La sensibilidad al gluten es común, pero puede que no esté causada directamente por el gluten.
¿Qué es la sensibilidad al gluten y por qué es tan común?
La sensibilidad al gluten afecta a una de cada diez personas en todo el mundo, más que la enfermedad celiaca.
Las mujeres tienen casi el doble de probabilidades que los hombres de reportar síntomas.
Reino Unido y Arabia Saudí muestran tasas superiores a la media, del 23% y el 36% respectivamente.
El 40% de las personas que afirman padecer intolerancia al gluten siguen dietas sin gluten a pesar de que la causa no está clara.
Los estudios sugieren que los FODMAP y el eje intestino-cerebro podrían influir en los síntomas más que el gluten.
El mercado mundial de productos sin gluten está en auge. Se prevé que, a medida que aumente el interes de los consumidores por estos productos, el mercado alcance los 13.670 millones de dólares (11.880 millones de euros) en 2030.
Una de las consecuencias de la popularidad de los productos sin gluten es la celiaquía. Esta afección, causada por una reacción inmunitaria al gluten y a las proteínas presentes en alimentos como el trigo, la cebada y el centeno, incluye síntomas como dolor de estómago, diarrea, vómitos, deficiencia de hierro e incluso infertilidad.
Sin embargo, muchos consumidores que no padecen celiaquía no toleran bien el gluten. La sensibilidad al gluten no celíaca es muy común, según un estudio reciente.
¿Qué es la sensibilidad al gluten no celíaca?
La sensibilidad al gluten no celíaca es una condición en la que las personas experimentan síntomas gastrointestinales y extraintestinales, como hinchazón, dolor abdominal y diarrea, después de consumir gluten, sin padecer la enfermedad celíaca.
En su mayoría se basa en informes personales, y no existen biomarcadores claros (indicadores medibles de procesos biológicos) asociados con la afección.
Sin embargo, ha captado la atención publica considerablemente a medida que se ha expandido el mercado de productos sin gluten. El crecimiento exponencial de este mercado se debe, en parte, a la mayor conciencia pública sobre esta sensibilidad y al deseo de controlarla.
Según la organización benéfica Coeliac UK, la enfermedad celíaca afecta solo a una de cada cien personas aproximadamente.
Por lo tanto, quizás sea justificable sugerir que el auge de los productos sin gluten puede estar relacionado con la prevalencia de la sensibilidad al gluten no celiaca, más que con la enfermedad celiaca en sí.
La sensibilidad al gluten es muy común.
La sensibilidad al gluten afecta aproximadamente a uno de cada diez consumidores a nivel mundial, según un estudio publicado en la revista Gut.
Algunos grupos son más susceptibles que otros. Por ejemplo, las mujeres consumidoras tienen más probabilidades de padecer esta afección que los hombres.
Esta diferencia es marcada: el 14% de las consumidoras informan experimentar la afección, en comparación con el 8% de los consumidores masculinos.
Quienes reportan esta condición también tienen mayor probabilidad de sufrir afecciones psicológicas como ansiedad o depresión que los grupos de control.
La prevalencia de la sensibilidad al gluten también varía significativamente según la región geográfica. Por ejemplo, solo la padece el 0,7 % de los consumidores en Chile, en comparación con el 23 % en el Reino Unido y el 36 % en Arabia Saudita.
De las personas que afirman tener sensibilidad al gluten, alrededor del 40 % sigue una dieta sin gluten. Muchos de estos consumidores reportan sentir síntomas incluso después de eliminar el gluten de su dieta.
¿Qué es realmente la sensibilidad al gluten?
La sensibilidad al gluten suele ser auto diagnosticada, y la relación con el gluten en sí no es tan clara como en el caso de la enfermedad celiaca.
Una revisión exhaustiva realizada por la prestigiosa revista médica The Lancet ha sugerido que la sensibilidad al gluten podría estar menos relacionada con el gluten de lo que se pensaba anteriormente.
Entonces, ¿qué es? Muchos de los estudios analizados en la revisión examinaron el efecto de los carbohidratos fermentables, o FODMAP, en personas con sensibilidad al gluten autodeclarada.
Los FODMAP, presentes a menudo en verduras, frutas, legumbres y cereales, pueden causar mayor malestar a las personas con sensibilidad al gluten que el propio gluten. Según el estudio, eliminarlos de la dieta suele aliviar los síntomas incluso al reintroducir el gluten.
Además, la revisión señala que existe una interacción significativa entre la sensibilidad al gluten y los trastornos en la forma en que el intestino reacciona con el cerebro (conocido como eje intestino-cerebro).
Además, a menudo no hay diferencia en los síntomas entre quienes consumen un placebo y quienes consumen gluten, lo que lleva a los investigadores a teorizar que la afección está influenciada por la creencia del consumidor sobre lo que sucederá al consumir gluten, más que por el gluten en sí. Esto se conoce como efecto nocebo, el opuesto al efecto placebo.
Debido a que no existen biomarcadores claros de la sensibilidad al gluten, a diferencia de la enfermedad celíaca, la investigación sigue sin ser concluyente.
¿Qué significa esto para la industria?
Ahora que se ha puesto en duda el origen de la sensibilidad al gluten, ¿podría verse afectado el propio mercado de productos sin gluten?
Considerando la magnitud del mercado de productos sin gluten y el tamaño relativamente pequeño de la población celíaca, es probable que la demanda de productos sin gluten este impulsada en parte por quienes experimentan sensibilidad al gluten no celiaca.
Ahora que un estudio ha sugerido que esta afección no está directamente relacionada con el gluten en sí, esto podría afectar la demanda de productos sin gluten.
Como la mayor parte de la investigación sugiere que el vínculo entre dejar de consumir gluten y aliviar los sintomas de la sensibilidad al gluten no siempre está claro (por ejemplo, los consumidores conservan los síntomas después de dejar de consumir gluten), esto sugiere que, al menos para algunos consumidores, los productos sin gluten no satisfacen sus necesidades.
Sin embargo, una gran parte de los consumidores de productos sin gluten simplemente buscan una mejor salud y no están obligados a consumir productos sin gluten por razones de salud.
A medida que se publiquen más investigaciones, los cambios en la demanda podrían transformar el mercado de productos sin gluten.
¿Volverán los consumidores con sensibilidad al gluten a comprar pan convencional? Solo el tiempo lo dirá.
Fuente: foodnavigator.com
4 noviembre 2025
